Nacido en Barcelona en 1920,
Antonio Ribera era hijo del escritor y lusófilo Ignasi Ribera-Rovira, presidente de la Asociación
de la Prensa de Barcelona y fuertemente vinculado con Miguel de Unamuno. También fue
cónsul de Rumanía en Barcelona.
Su vida escolar discurrió en escuelas de catalanistas
tales como Blanquerna
y el Instituto Técnico Eulalia. Con profesores tan destacados como Jaume
Vicens Vives, Marçal Olivar y Eduardo Valentí.
Durante la Guerra Civil fue movilizado en la conocida quinta del biberón. Al
terminar el conflicto armado, inició con sus primeras traducciones de textos ingleses,
franceses, italianos y portugueses al castellano, como único medio de vida.
Contestatario con el régimen imperante, conectó con la
resistencia cultural y política y se convirtió en el portavoz de Agustín
Bartra, exilado en México.
También trabajó como corresponsal en Barcelona de la publicación catalano-mexicana La
Nostra Revista, en la que escribió con los seudónimos de Joan de Malniu y Arnau de
Ribesalbes. Su domicilio era sede habitual de reuniones clandestinas a las que acudían
personas ligadas al catalanismo de posguerra.
En 1947
fue editor y director de la revista clandestina cultural Antología del Fets, les idees
i els Homes dOccident, que tenía como ideal convertirse en el contrapunto de la
publicación elitista Ariel (también clandestina). Consecuencia de esto Ribera fue
detenido por unos días. En 1950, con la excusa de que se publicaba en Italia, comenzó a
editar la revista Occident, de la que únicamente aparecieron seis números,
desapareciendo como consecuencia de la penuria económica endémica en este tipo de
publicaciones.
Su trabajo como traductor le llevaría a la otra disciplina
en la que destacó, el submarinismo, cuando en 1953 traduce al español The
Silent World (El Mundo del Silencio) del comandante Jacques-Yves Cousteau, a
quien conoció personalmente junto a otros pioneros de la inmersión autónoma, como
Eduardo Ametlla, y los hermanos Vilarrubia, fundadores del CRIS (Centro de Recuperación e
Investigaciones Submarinas). En 1954
escribe «Los hombres peces», el primer libro escrito en España sobre esta temática.
En 1958,
junto a Eduardo Buelta, Marius Lleget y Antoni Pelegrí, funda el Centro de Estudios
Interplanetarios (CEI), entidad destinada al estudio de la posible existencia de vida extraterrestre
del que llegó a ser Presidente Honorífico. Poco después, en 1966, Ribera publica «El Gran Enigma de los
Platillos Volantes», así como otros libros de tema ufológico y de ciencia-ficción.
Desde 1968 a 1971 fue director de la revista Horizonte. En
1974 organiza la «Operación Rapa-Nui», con la que viaja a la Isla de Pascua para
investigar varios aspectos de la historia de ese territorio enclavado en pleno Pacífico.
Allí también participa en la actividad submarina. Tras la aquella aventura escribió un
libro que llevó el título de la expedición.
Reanudada de nuevo la actividad del CEI, se convierte en su
presidente de honor. Participa en sus actividades impartiendo un buen número de
investigaciones y conferencias públicas. En esa época publica «El Misterio de Ummo»
(1979), al que seguirán otros muchos que se editan tanto en España, como en varios
países de la América del Sur y Europa.
Centrado de nuevo en uno de sus temas más queridos, el de
los OVNIs, en 1977 interviene en la organización del I Congreso Nacional de Ufología en
Barcelona y en 1979 es
invitado a la Cámara de los Lores
británica dentro del marco del UFO Study Group, donde da una conferencia.
Ya en los años 80, publica títulos como «Secuestrados
por Extraterrestres» (1981) y muchos otros, de los que algunos se editan incluso en
lengua árabe.
Muere el 24 de septiembre de 2001 en una residencia
geriátrica de La Garriga, próxima a Sant Feliu de Codines (Barcelona), localidad en la
que vivía desde 1970.
Obra
Poesía
Terra de somni (1949)
Agonia de l'home (1950)
Narrativa y novela
El comte Arnau (1951)
Els homes peixos (1954)
Llibre dels set somnis (1955)
Coral de sang (1957)
Ellos (1959)
Los comandos de la humanidad (1961)
Fin (1963)
De cara al futur (1966)
L'altra banda del mirall (1980)
El documento (1984)
Mutatis, mutandis (1986)
El dia dels mutants (1992)
La meva àvia, la planta (2000)
Teatro
Llibre dels retorns (1956)
Bibliografía Básica
Los Hombres Peces (1956, ed. Juventud)
Como se efectúan las exploraciones marinas (1960,
ed. Rauter)
Objetos desconocidos en el cielo (1961, ed. Argos)
De Piccard al Nautilus (1962, ed. GP)
Platillos volantes (1962 ed. GP, con pseudónimo de
Anthony Simmons)
La Conquista de las Profundidades Marinas (1964, ed.
IDAG & AFHA)
Mi Reino bajo el mar (1964, ed. Vincens)
El gran enigma de los platillos volantes (1966 ed.
Pomaire, 1975)
Los humanoides (1967 ed. Pomaire, con Vallée,
Michel, Lorenzen y Creighton)
Los monstruos marinos (1967, ed. Telstar)
Las Aberraciones Sexuales (1968 ed. Telstar, con
Ricardo Blasco)
El mar, ese mundo fabuloso (1968, Círculo de
Lectores)
La Vida Extraterrestre (1968 ed. Kier, con José
Alvarez López, Pablo Ponzano y Mario Ferrari)
Jacques B. Bley (1969 ed. Telstar), con pseudónimo
de Ricardo Blasco)
Proceso a los ovni (1969, ed. Dopesa)
Un caso perfecto (1969 ed. Pomaire, 1973, con Rafael
Farriols)
Los platillos volantes ante la cámara (1969, ed.
Pomaire)
Platillos Volantes en Iberoamérica y España (1969
ed.Pomaire, 1980)
L'exploració submarina a les costes catalanes (1969,
ed. Pórtic)
El Poder Oculto de la Mente Humana (1969 ed. Telstar,
con Ricardo Blasco Romero)
Los platillos volantes: pro y contra (1971 ed.
Martínez Roca, con Michel, Lehr y Paluzie)
La Grandes Conquistas del hombre (1972, ed. AFHA)
La Pesca Submarina (1973, ed. Hispano)
La Conquista del Polo Norte (1974, ed. AFHA)
¿De veras los ovnis nos vigilan? (1975, ed. Plaza
& Janés)
Operación Rapa Nui (1975 ed.Pomaire, 1989, 1994)
Los doce triángulos de la muerte (1976 ed. A.T.E,
1986)
América y los Ovnis (1977, ed.Posada)
El misterio de Ummo (1979,ed. Plaza & Janés)
James Mc Donald: OVNIs, el Último Desafio (1980 ed.
Cielosur, con Alejandro Vignati)
L'altra banda del mirall (1980, ed. Pórtic)
Secuestrados por extraterrestres (1981, ed. Planeta)
Treinta años de ovnis (1982, ed. Plaza & Janés)
Encuentros con humanoides (1982, ed. Planeta)
Las máquinas del cosmos (1982,ed. Planeta)
Galería de condenados (1984, ed. Planeta)
En el túnel del tiempo (1984, ed. Planeta)
Ummo: la increíble verdad (1985, ed. Plaza &
Janés)
El envés de la trama (1986 ed. Plaza & Janés,
traducción castellana de L'altra banda del mirall)
Ummo informa a la Tierra (1987, ed. Plaza &
Janés)
El secreto de Urantia (1988, ed. Obelisco, con Jesús
Beorlegui)
El Triángulo de las Bermudas (1993, ed. Espacio y
Tiempo)
Contactados y abducidos (1995,ed. Contrastes)
Abducción (1998, ed. Del Bronce)
Cartas de tres herejes (1999, ed. Corona Borealis)
La dimensión perdida (2001, ed. Corona Borealis)
Fuente: Wikipedia
"Yo he
vivido los últimos cuarenta años con apasionamiento, y creo que he llegado a
algunas conclusiones. Como expuse ante los Lores de Inglaterra en el año 79, hay dos
cosas que son incuestionables:
En primer lugar, que el fenómeno OVNI es real. De los miles de observaciones que se han
efectuado a lo largo de estos cuarenta años, ha quedado un remanente de casos no
explicados, en cuanto a la calidad y solvencia de los testigos, que se sitúa en el cinco
por ciento. A primera vista parece una cifra pequeña, pero como está calculada sobre
miles de observaciones, no resulta tan pequeña. hablamos de cientos de casos de OVNIs
observados en el cielo, observados por pilotos militares, por pilotos civiles...Objetos
que no dejan lugar a dudas sobre su existencia real.
La segunda cosa que le dije a los Lores es que, como no podemos tener un OVNI en nuestras
manos, debemos formular hipótesis. De todas ellas me quedo con la hipótesis
extraterrestre."
En 1962,
escribió "Platillos volantes" para la Enciclopedia popular ilustrada. Ese libro
de bolsillo lo firmaba con el pseudónimo de "Anthony Simons" y supuso el inicio
de una larga seríe de obras dedicada al mundo de los OVNIs. Cuando le enseñé el libro,
se indignó y escribió en él "Antonio Ribera, no Anthony Simons".
Fué el
vicepresidente de EDENEX José Luis Peláez O. el que en el año 2000, inició los
primeros contactos con Don Antonio Ribera. Su idea era genial. Deseaba reunir en la cuarta
coferencia, a importantes investigadores y divulgadores nacionales con la intención de
homenajear a pionero de la investigación OVNI europea.
Le hablamos de nuestra aosicación, de nuestros limitados recursos económicos y de eso
si, nuestro firme deseo de verlo de nuevo por la provincia malagueña. He de decir
que Antoni Ribera se mostró siempre positivo y constructivo pero nos matizó firmemente
la delicadeza de su salud y la necesidad de apoyo en todo los sentido en caso de acudir.
Don Antonio nunca nos pidió nada material a cambio que no fuese el estar pendiente de él
en todo momento, cosa que, para nosotros, fue un auntentico honor.
Así, llegó el día. Nos dispusimos a recoger a Don Antonio en el aeropuerto Pablo Ruiz
Picasso, procedía de Barcelona. Nos fue fácil reconocerlo. Yo no lo veía desde los
años ochenta, cuanto participó en el encuentro Nueva Era, en el Palacio de Congresos de
Málaga. Entonces llevaba un abrigo tres cuartos de lana negra y gris que afianzaban aún
más su considerqable altura. Ahora un chubasquero beig y un elegante sombrero de lana
inglesa. Conservaba su apostura y su donaire pero se le veía débil y cansado más por
las jugarretas traicioneras sufrida durante los años que por su aventurero caminar en la
historia de su existencia.
"Apague usted el aire aconidiconado", me dijo sentenciante mientra le conducía
en mi coche hacia el hotel. ¡Qué gran persona! ¡Qué honorabilidad en la
senectud! No tengo adjetivos para transmitirles la sensación de comprobar como sus más
de ochenta años, lejos de convertirlo en un anciano abatido, lo mostraban como un viejo
sabio. Su lucided mental era increible. Recordamos los años de la censura y los arrestos,
al añorado Andreas Faber Kaiser y su asesinato, los desplantes de los amigos, sus
experiencias con los testigos OVNI, su revista Horizontes, lo apasionante del caso Ummo y,
sobre todo, las conspiraciones que nos rodean y dirigen.
He dicho antes que Don Antonio no pidió nada a cambio. Y he mentido. Recuerdo como me
pidió, insitentemente, comer "pescaito frito". Y así lo hicimos. Lo llevamos
al mejor restaurante de mariscos y pescados de la zona y disfrutamos junto a él y una
veintena de invitados que nos acompañaron.
El momento del homenaje fue inolvidable para mí, espero que para él también lo fuera.
Trás el acto, Daniel Pére y yo, gozamos a solas de la sabiduría de la magnífica
persona entre cena y disertación a la espera de la llegada del avión que lo llevaría de
vuelta hasta su hogar catalán.
Don Antonio Ribera Jordá, se despidió efusivamente de nosotros, facturó su equipaje y
se perdió lentamente en los pasillos del hall de embarque. Entonces fuimos conscientes
que, con seguridad, no lo volveríamos a ver más.