
Mijaíl Víktorovich Popkov, también apodado como «El Hombre Lobo» o «El Maníaco de Angarsk», es uno de los asesinos en serie más prolíficos y brutales de la historia moderna de Rusia. Responsable de al menos 83 asesinatos confirmados entre 1992 y 2010, su caso ha estremecido tanto a las autoridades como a la sociedad rusa, convirtiéndose en un oscuro ejemplo de cómo una figura de aparente autoridad puede esconder un monstruo. A continuación, exploraremos en detalle su vida, sus crímenes, la investigación que llevó a su captura y el impacto que dejó su estela de horror.
Primeros años y antecedentes
Mijaíl Popkov nació el 7 de marzo de 1964 en Norilsk, una región industrial en Siberia, que en ese momento formaba parte de la Unión Soviética. Su infancia estuvo marcada por un ambiente complejo: se sabe que su madre fue una figura autoritaria y presuntamente abusiva, y se especula que esta relación pudo haber influido en su visión distorsionada de las mujeres y la moralidad.
Mijaíl Popkov es un recordatorio aterrador de cómo la maldad puede ocultarse tras una fachada de respetabilidad. Su caso no solo dejó un rastro de destrucción en la región de Irkutsk, sino que también sirvió como una llamada de atención sobre la necesidad de mejorar los sistemas judiciales y las investigaciones criminales.
A una edad temprana, Popkov se trasladó con su familia a Angarsk, en la región de Irkutsk. Durante su juventud, mostró ser un ciudadano aparentemente normal. Eventualmente, decidió seguir una carrera en las fuerzas del orden, lo que le permitió obtener una posición de confianza dentro de la comunidad. Trabajó como oficial de policía en Angarsk antes de retirarse y desempeñarse como guardia de seguridad en varias empresas.
Popkov estaba casado con Elena Popkova, una profesora, y tenía una hija llamada Ekaterina. Para sus conocidos y vecinos, la familia Popkov era el epítome de la normalidad, lo que hacía imposible sospechar que Mijaíl llevaba una doble vida como uno de los asesinos en serie más letales del país.
Los crímenes
Popkov cometió sus crímenes entre 1992 y 2010, centrándose principalmente en mujeres de entre 19 y 50 años. La mayoría de sus víctimas eran atacadas en la ciudad de Angarsk y sus alrededores. Su modus operandi consistía en acercarse a mujeres que caminaban solas por la noche, a menudo después de haber salido de bares o reuniones sociales. Usando su posición como expolicía, las convencia para que subieran a su coche ofreciéndoles un “paseo seguro”. Sin embargo, en lugar de llevarlas a sus destinos, las conducía a lugares apartados donde las sometía a ataques brutales.
Modus operandi
Popkov asesinaba a sus víctimas utilizando una variedad de armas, incluidas hachas, cuchillos, destornilladores y bates de béisbol. Las agresiones eran extremadamente violentas y a menudo implicaban mutilaciones graves. En algunos casos, los cuerpos de las víctimas mostraban signos de abuso sexual antes o después del asesinato.

Una de las características más perturbadoras de sus crímenes era su intento de justificar sus acciones. Popkov afirmó que estaba “limpiando las calles” de mujeres que consideraba inmorales, a quienes calificaba como “prostitutas”. Sin embargo, la mayoría de sus víctimas no tenían ningún vínculo con la prostitución y simplemente tuvieron la mala suerte de cruzarse en su camino.
Escalofriantes detalles
En uno de los casos más conocidos, una de sus víctimas logró sobrevivir a un ataque brutal y proporcionó una descripción del agresor. Sin embargo, debido a errores en la investigación, no se logró identificar a Popkov en ese momento. Además, su experiencia como oficial de policía le permitió eludir sospechas durante años.

Investigación y captura
Durante décadas, los asesinatos de Popkov desconcertaron a las autoridades rusas. Aunque se identificó un patrón en los crímenes, la falta de tecnología avanzada y el limitado intercambio de información obstaculizaron el progreso del caso. En 2012, un importante avance ocurrió cuando los investigadores notaron que en varias escenas del crimen se habían encontrado huellas de un vehículo Lada 4×4, un modelo utilizado frecuentemente por la policía.
Popkov asesinaba a sus víctimas utilizando una variedad de armas, incluidas hachas, cuchillos, destornilladores y bates de béisbol.
Las autoridades llevaron a cabo pruebas de ADN a 3,500 hombres, incluidos exoficiales de policía. Este esfuerzo finalmente llevó a la detención de Popkov en junio de 2012. Durante los interrogatorios, inicialmente confesó 22 asesinatos, pero con el tiempo admitió su responsabilidad en más de 80 crímenes.
Juicio y condenas
En 2015, Popkov fue condenado a cadena perpetua por 22 asesinatos y dos intentos de asesinato. Posteriormente, en 2018, se llevó a cabo un segundo juicio en el que fue declarado culpable de 56 asesinatos adicionales. Este juicio marcó un hito, ya que el número total de sus víctimas confirmadas superó al de otros notorios asesinos rusos como Andrei Chikatilo.
Según expertos, su comportamiento refleja rasgos de psicopatía y narcisismo, combinados con una visión distorsionada de la moralidad.
En julio de 2020, confesó otros dos asesinatos, lo que elevó el total a 83. Finalmente, en 2021 y 2023, se añadieron sentencias adicionales por nuevos crímenes confesados.
Perfil psicológico
El caso de Popkov ha sido objeto de extensos análisis psicológicos. Según expertos, su comportamiento refleja rasgos de psicopatía y narcisismo, combinados con una visión distorsionada de la moralidad. Algunos especulan que su crianza abusiva y su experiencia como oficial de policía influyeron en su capacidad para racionalizar sus actos como «correctos».
Impacto en la sociedad y la investigación criminal
El caso de Popkov subraya la importancia de las pruebas de ADN y las tecnologías modernas en la resolución de crímenes complejos. También destaca los riesgos de la corrupción y los prejuicios dentro de las fuerzas del orden, ya que su condición de expolicía contribuyó a su capacidad para evitar la detección durante tantos años.
Conclusión
Mijaíl Popkov es un recordatorio aterrador de cómo la maldad puede ocultarse tras una fachada de respetabilidad. Su caso no solo dejó un rastro de destrucción en la región de Irkutsk, sino que también sirvió como una llamada de atención sobre la necesidad de mejorar los sistemas judiciales y las investigaciones criminales.
Ver o escuchar el programa.
Fuentes
- «Mikhail Popkov – Wikipedia» https://en.wikipedia.org/wiki/Mikhail_Popkov
- «Mikhail Popkov: Russian ex-cop jailed for 56 more murders» – BBC News https://www.bbc.com/news/world-europe-46505746
- «Mikhail Popkov | Murderpedia, the encyclopedia of murderers» https://murderpedia.org/male.P/p/popkov-mikhail.htm
-
CBS News: «Russian serial killer policeman found guilty of 56 more murders»
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