El custodio de las «Caras de Bélmez»: Miguel Pereira, 50 años junto a los rostros.

Fallece Miguel Pereira tras 50 años custodiando las «Caras de Bélmez»

De izquierda a derecha, Miguel Pereira, Alberto Guzmán y Juan Pereira durante la emisión de "Misterio Directo" en el lugar de las apariciones de los primeros rostros. Año 2011 (c)A.Guzmán
De izquierda a derecha, Miguel Pereira, Alberto Guzmán y Juan Pereira durante la emisión de «Misterio Directo» en el lugar de las apariciones de los primeros rostros. Archivo de (c)A.Guzmán 2011.

«Las teleplastias de Bélmez» son, ante todo, un fenómeno sociológico que merece ser estudiado en profundidad. Pero el peligro de que la vivienda sita en el número 5 de la ahora denominada calle María Gómez desaparezca, surge con fuerza ante su estado de conservación y la muerte de Miguel.

En la penúltima semana de Enero de 2021, ha fallecido el que fue denominado «custodio» de la Caras de Bélmez con las que convivió durante cincuenta años. Hablamos del hijo de María Gómez Cámara y Juan Pereira.

Han sido muchos los detractores de las teleplastias que las achacaban a una burda manipulación con fines lucrativos; pero también muchos otros los investigadores que afirman que se trata de un de los fenómenos paranormales más importantes de la historia contemporánea. Sea como fuere, hoy no entraremos en polémicas, pues en lo que todos coinciden es que Miguel Pereira era una persona intachable en todos los aspectos de su vida, honesto y honrado, que solo pretendió encontrar una explicación factible a los enigmáticos rostros y figuras que aparecían a su antojo en el cemento del suelo de su vivienda belmoralense.

Otro momento de la entrevista para "Misterio DIrecto". Miguel Pereira indica con su bastón anécdotas de las teleplastias y el fogón donde concinaba su madre, María Gómez, en el momento de la aparición de la primera de ellas. Foto A.Guzmán.
Otro momento de la entrevista para «Misterio Directo». Miguel Pereira indica con su bastón anécdotas de las teleplastias y el fogón donde concinaba su madre, María Gómez, en el momento de la aparición de la primera de ellas. Foto A.Guzmán.

Además de sus labores agrícolas y ganaderas, dedicó cincuenta años a atender a los medios, tanto de comunicación como de investigación, facilitando la entrada a la misteriosa vivienda a las entidades y particulares que se lo solicitaban.

«Las teleplastias de Bélmez» son, ante todo, un fenómeno sociológico que merece ser estudiado en profundidad. Pero el peligro de que la vivienda sita en el número 5 de la ahora denominada calle María Gómez desaparezca, surge con fuerza ante su estado de conservación y la muerte de Miguel.

En la sección «Universo Prohibido» que presento en el programa «Hombres de Negro« dirigido por Alberto Hernández y que os ofrecemos más adelante para descargar, encontraréis más información al respecto.

A modo de repaso

En agosto de 1971, María Gómez Cámara notó que se formaba una mancha en el suelo, en concreto de su cocina que, más tarde, pareció convertirse en un rostro inquietante. No solo eso, sino que la mancha parecía haber cambiado de posición.

María intentó fregarla y limpiarla, pero nada funcionó. Su esposo y su hijo destruyeron la mancha con un pico y volvieron a cementar el piso. Pero sus esfuerzos fueron en vano. El rostro reapareció una semana después, junto a otros. El rumor se extendió rápidamente y todo el mundo habló de «la casa de los rostros», lo que atrajo a muchos visitantes a la casa. Todos querían ver este fenómeno inexplicable por sí mismos.

Se excavó el suelo de la cocina en busca de su origen y se encontraron restos óseos humanos bajo el pavimento… estaban datados en el siglo XII y fueron inhumados en el camposanto. 

Expertos del mundo de la parapsicología se apresuraron a este lugar y coincidieron en catalogar el fenómeno como un gran misterio. Al parecer, incluso grabaron psicofonías en la casa. Se excavó el suelo de la cocina en busca de su origen y se encontraron restos óseos humanos bajo el pavimento que fueron colocados en una «caja de zapatos». Al parecer, estaban datados en el siglo XII y fueron inhumados en el camposanto.

Tras este descubrimiento, se echó un nuevo pavimento de cemento y todos pensaron que el fenómeno había desaparecido para siempre. Pero dos semanas después empezaron a aparecer otros rostros diferentes a los anteriores.

Sin embargo, los escépticos creen que todo aquello fue un engaño. Llegaron a la conclusión de que la familia usó algún tipo de pintura o agente químico para crear las imágenes como una forma de atraer turistas a su casa y obtener ganancias.

Maria Gómez Cámara murió en 2004, pero las extrañas manchas, quizás ahora aún más distorsionadas, siguen ahí.

Miguel Pereira, fallecía el 16 de enero a causa del Covid-19, ajeno a cualquier manipulación o fraude del caso. Quizás, ahora, encuentra una explicación a este arcano de un lustro de antigüedad.


Alberto Guzmán, Málaga 22 de enero del 2021. Más información en Wikipedia. Escuchar «Misterio Directo» especial caras de Bélmez.

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