24 de septiembre de 2026: 25 años sin Antoni Ribera, el «Viejo Dinosaurio» del misterio

En Septiembre de 2000 la Asociación EDENEX, organizó el que fue el último homenaje en vida al padre de al ufología española. En la foto junto a Alberto Guzmán (presidente de EDENEX). Foto: J.L. Peláez.
En Septiembre de 2000 la Asociación EDENEX, organizó el que fue el último homenaje en vida al padre de la ufología española. En la foto junto a Alberto Guzmán presidente de EDENEX. Foto: J.L. Peláez.

24 de septiembre de 2026: 25 años sin Antoni Ribera, el «Viejo Dinosaurio» del misterio

Hoy, 24 de septiembre de 2026, se cumplen 25 años del fallecimiento de Antoni Ribera i Jordà, una de las figuras más singulares de la cultura española del siglo XX y uno de los grandes pioneros de la ufología, la exploración submarina y la divulgación de los grandes enigmas.

Ribera nació en Barcelona el 15 de enero de 1920 y falleció el 24 de septiembre de 2001, a los 81 años. Durante buena parte de su vida estuvo vinculado a Sant Feliu de Codines, localidad en la que residió aproximadamente tres décadas y donde desarrolló una parte fundamental de su actividad intelectual y literaria.

Veinticinco años después de su muerte, su nombre continúa formando parte de la historia de la investigación del misterio en España. Y también forma parte de la historia de EDENEX.


Mi pequeño tributo al «Viejo Dinosaurio»

Hay personas cuya importancia no se explica únicamente por aquello que hicieron, sino también por la huella que dejaron en quienes tuvieron la oportunidad de conocerlas.

Para quienes conocimos a Don Antonio, como muchos le llamábamos, resulta difícil separar al escritor, al investigador, al submarinista, al traductor o al estudioso de los OVNIs de la persona.

Yo prefiero recordarlo por algo mucho más sencillo: por su humanidad. Calidad humana es tener principios sólidos y demostrarlo en el día a día. Es ser generoso, leal, alegre y optimista. Es saber dar a los demás sin esperar recompensa. Es tolerar las creencias, las luchas y los errores ajenos. Es intentar comprender antes de juzgar. Y creo que esa era una de las grandes virtudes de Don Antonio, el «Viejo Dinosaurio».

Una persona de principios. Humilde. Íntegra. Confiable. Responsable de sus errores. Un ser humano que había vivido lo suficiente para conocer el fracaso, la decepción, la amistad, la pérdida y también el éxito. En los pocos días que tuve la fortuna de compartir con él aprendí mucho más de lo que cualquier amante del misterio podría aprender en años.

Porque detrás de las historias sobre OVNIs, extraterrestres, submarinismo, expediciones, literatura y enigmas había algo mucho más importante: un hombre extraordinariamente culto que había vivido muchas vidas en una sola.

“Antonio Ribera y no Anthony Simmons” me firmó en su primer libro sobre “platillos volantes” tipo “Corin Tellado” de poco más de treinta pequeñas y amarillentas páginas.
“Antonio Ribera y no Anthony Simmons” me firmó en su primer libro sobre “platillos volantes” tipo “Corin Tellado” de poco más de treinta pequeñas y amarillentas páginas.

Un personaje mucho más grande que la ufología

Reducir a Antoni Ribera a la etiqueta de «ufólogo» sería injusto. Fue escritor, poeta, traductor, submarinista, investigador y divulgador. El Archivo Histórico Nacional lo identifica precisamente como escritor, ufólogo, traductor y submarinista. Tradujo más de 300 títulos y desarrolló una extensa obra literaria.

También fue uno de los pioneros de la exploración submarina en España y participó en la fundación del Centro de Recuperación e Investigaciones Submarinas (CRIS) en 1953. Posteriormente fue cofundador del Centro de Estudios Interplanetarios (CEI) de Barcelona en 1958. Su curiosidad no conocía fronteras. El mar, la literatura, la ciencia ficción, los OVNIs, las culturas antiguas, los viajes y los grandes interrogantes de la existencia formaban parte de un mismo territorio intelectual.

En 1975 dirigió la expedición catalana a la isla de Pascua, posteriormente recogida en Operación Rapa-Nui. Y su interés por los fenómenos aéreos no identificados le llevaría a convertirse en uno de los principales divulgadores de esta temática en España.

Entre sus obras dedicadas al fenómeno OVNI figuran Objetos desconocidos en el cielo, El gran enigma de los platillos volantes, Platillos volantes en Iberoamérica y España, Los humanoides y Las máquinas del Cosmos, entre otras.

La Gran Enciclopèdia Catalana lo define como pionero de las actividades subacuáticas en Cataluña, escritor e investigador, y recoge igualmente su papel en la creación del CEI y su trayectoria como autor. En 1990 recibió la Creu de Sant Jordi, una de las principales distinciones concedidas por la Generalitat de Catalunya.


El hombre que estuvo en la Cámara de los Lores hablando de OVNIs

La trayectoria ufológica de Ribera alcanzó también escenarios internacionales.En 1977 intervino en la organización del I Congreso Nacional de Ufología celebrado en Barcelona.

Dos años después, en 1979, fue invitado a la Cámara de los Lores británica, dentro del marco del UFO Study Group, para hablar sobre el fenómeno OVNI. EDENEX ha destacado en varias ocasiones aquella intervención como uno de los episodios más singulares de su trayectoria internacional. Pero quizá lo más interesante de Ribera no fuera solamente aquello que defendía o investigaba, sino su manera de enfrentarse a las preguntas. Ribera pertenecía a una generación de investigadores para quienes el misterio no era únicamente un espectáculo: era una puerta hacia la cultura, la historia y la reflexión.

Don Antoni Ribera en un momento de su ponencia, una disertación dedicada a recordar algunos momentos de su vida más íntima y desconocida.
Don Antoni Ribera en un momento de su ponencia, una disertación dedicada a recordar algunos momentos de su vida más íntima y desconocida.

«Antonio Ribera y no Anthony Simmons»

Hay una pequeña anécdota que resume perfectamente una parte de su personalidad.

En uno de sus primeros libros relacionados con los «platillos volantes», publicado bajo el pseudónimo Anthony Simmons, Don Antonio escribió una dedicatoria que decía:

«Antonio Ribera y no Anthony Simmons».

Los pseudónimos pertenecían ya a otra época de su vida. Una época marcada por la clandestinidad, la literatura y las circunstancias políticas de la España de posguerra. Su trayectoria vital había comenzado mucho antes de que los OVNIs ocuparan un lugar central en su obra.

Durante la Guerra Civil fue movilizado como integrante de la conocida «quinta del biberón». Posteriormente desarrolló una intensa actividad como traductor y escritor. También participó en proyectos culturales y publicaciones vinculadas a la cultura catalana en años especialmente difíciles.


Mi primer encuentro con Antoni Ribera

Lo conocí por primera vez en 1982, o quizá antes, durante el Primer Encuentro Nueva Era celebrado en el Palacio de Congresos y Exposiciones de la Costa del Sol. Aquel día estaba acompañado por Charles Berlitz, autor de El Triángulo de las Bermudas, y por otros conocidos participantes de aquel encuentro. Recuerdo perfectamente su entrada en la sala. Tomé mi vieja Reflex Pentax y, desde muy cerca, hice varias fotografías. Era un carrete Kodak de 24 fotografías. Y ocurrió algo curioso.

De aquel carrete solamente sobrevivió una fotografía que realmente mereciera la pena.

La de Don Antonio Ribera.

Quién me iba a decir entonces que, dieciocho años después, yo terminaría siendo anfitrión de aquel hombre al que había fotografiado casi como una figura legendaria. Quién me iba a decir que compartiría con él varios días. Y quién me iba a decir que aquel hombre terminaría contándome algunos de los misterios que habían acompañado su vida. Algunos de ellos siguen perteneciendo únicamente a nuestra conversación.

Y quizá sea mejor que así sea.


EDENEX y el último homenaje en vida

La relación entre Antoni Ribera y EDENEX quedó unida también a sus últimos años. La documentación publicada por EDENEX recoge que en abril de 2001, apenas unos meses antes de su fallecimiento, Ribera participó en la IV Conferencia Nacional de Enigmas Extraterrestres, donde pronunció una conferencia titulada «50 años de investigación OVNI».

EDENEX considera aquel encuentro su último reconocimiento público en vida. En las fotografías conservadas de aquel encuentro aparece Antoni Ribera junto a Alberto Guzmán y otros investigadores. Fue una de sus últimas apariciones públicas. Pocos meses después, el 24 de septiembre de 2001, moriría.

Hoy, exactamente un cuarto de siglo después, aquellas imágenes adquieren otro significado.


Sant Feliu de Codines: la localidad que no lo olvidó

Si existe un lugar especialmente ligado a la memoria de Antoni Ribera, ese es Sant Feliu de Codines.

Ribera vivió allí desde 1971 hasta su fallecimiento, aproximadamente treinta años. La propia localidad recuerda que en su vivienda de la calle Barcelona, 46, escribió buena parte de su producción literaria y que aquella casa terminó convirtiéndose en un lugar de encuentro para escritores, investigadores y admiradores.

Por allí pasaron personajes vinculados a la cultura y al mundo del misterio, entre ellos Javier Sierra, J. J. Benítez, Fernando Jiménez del Oso, Andreas Faber-Kaiser y Enrique de Vicente, además de otros amigos y colaboradores.

Sant Feliu de Codines quiso recuperar aquella memoria con motivo del centenario de su nacimiento. Los actos previstos inicialmente para 2020 tuvieron que ser aplazados debido a la pandemia. Finalmente, el 16 de octubre de 2021, la localidad celebró una gran jornada de homenaje. (leer más)

El presentador y director cinematográfico Carlos Dueñas, junto a Josep Guijarro, Miguel Aracil y Javier Sierra, durante el homenaje a Antonio Ribera celebrado en Sant Feliú de Codines.Foto: Alberto Guzmán.
El presentador y director cinematográfico Carlos Dueñas, junto a Josep Guijarro, Miguel Aracil y Javier Sierra, durante el homenaje a Antonio Ribera celebrado en Sant Feliú de Codines. Foto: Alberto Guzmán.

El homenaje de 2021: Antoni Ribera volvió a reunir a sus amigos

Aquella jornada tuvo un significado especial. El Ayuntamiento de Sant Feliu de Codines organizó diferentes actos para recuperar y poner en valor el legado del escritor.

Entre las iniciativas previstas figuraban la inauguración del Passatge Antoni Ribera, la colocación de una placa conmemorativa en el edificio de la calle Barcelona donde había vivido y escrito, y la creación de un Llegat Antoni Ribera en la Biblioteca Municipal Joan Petit i Aguilar.

La jornada ufológica reunió además a algunas de las personas más relacionadas con su trayectoria. Participaron Javier Sierra, Josep Guijarro, Miguel Aracil, Luis Dévora y Núria Ribera, hija del homenajeado.

El acto fue dirigido y presentado por Carlos Dueñas y contó con la presencia de representantes del Ayuntamiento de Sant Feliu de Codines. Para EDENEX fue además una jornada especialmente significativa.

Radio EDENEX retransmitió parte del acontecimiento, y posteriormente produjo un programa especial en el que participaron Carlos Dueñas, Luis Dévora, Alberto Guzmán y Miguel D. Miguel para recordar, desde dentro, las experiencias vividas durante aquel homenaje.

Y hubo un momento particularmente emotivo: la presencia de Núria Ribera, hija de Antoni, que compartió recuerdos sobre su padre. La imagen de Núria junto a quienes habían conocido y admirado a Ribera simbolizó algo más que un homenaje a un investigador.

Fue el encuentro entre varias generaciones.

Sant Feliu de Codines, donde residió durante unos 30 años,  inicia los actos en recuerdo del Centenario del nacimiento del insigne escritor Antoni Ribera.

El público asistente al Homenaje a Antonio Ribera, celebrado en Sant Feliú de Codines, durante la proyección de una imagen conmemorativa del investigador y pionero de la ufología española Antonio Ribera (1920–2001).
El público asistente al Homenaje a Antonio Ribera, celebrado en Sant Feliú de Codines, durante la proyección de una imagen conmemorativa del investigador y pionero de la ufología española Antonio Ribera (1920–2001).

El «nieto ufológico»

Entre las personas que más estrechamente estuvieron vinculadas a Antoni Ribera se encuentra Javier Sierra. La relación entre ambos comenzó cuando Sierra era todavía adolescente. EDENEX recoge cómo, con apenas 15 años, Sierra escribió a Ribera preguntándole qué debía hacer para convertirse en un buen investigador.

La respuesta de Ribera fue toda una declaración de principios: estudiar, aprender idiomas, rodearse de buenos colaboradores, entrevistar testigos, investigar sobre el terreno y leer. Sierra acabaría refiriéndose a Ribera como su «abuelo ufológico» o «nieto ufológico», expresión que refleja la importancia que tuvo aquella relación en su formación.

Más allá de las etiquetas, Ribera ejerció para muchos jóvenes investigadores el papel de maestro. No necesariamente porque ofreciera respuestas. Sino porque enseñaba a hacer preguntas.


Un legado que va mucho más allá de los OVNIs

Hoy, cuando se cumplen 25 años de su muerte, quizá sea el momento de mirar a Antoni Ribera desde una perspectiva más amplia. Su legado no pertenece exclusivamente a la ufología. Pertenece también a la literatura catalana y española, a la traducción, a la exploración submarina, a la ciencia ficción, al periodismo cultural y a la historia de la divulgación de los fenómenos anómalos.

Fue un hombre que vivió intensamente el siglo XX. Conoció la guerra. Conoció la censura. Conoció la clandestinidad. Conoció el mundo editorial. Conoció el mar. Conoció los grandes debates sobre la posibilidad de vida fuera de la Tierra. Y conoció también algo que quizá sea mucho más difícil: el paso del tiempo.

La Gran Enciclopèdia Catalana y los archivos públicos conservan hoy la dimensión intelectual de aquel personaje. Pero quienes lo conocieron conservan otra memoria. La del hombre.

Antoni Ribera, en 2001, durante uno de sus últimos actos públicos. © Alberto Guzmán.
Antoni Ribera, en 2001, durante uno de sus últimos actos públicos. © Alberto Guzmán.

«Tu valía es simplemente otra cosa»

El valor de una persona no se mide por con quién se relaciona, por su fama, por su dinero o por el reconocimiento que obtiene. No se mide por el número de personas que la conocen. Se mide por la huella que deja. Por el sabor de boca que queda después de su marcha. Por aquello que enseñó. Por las conversaciones que provocó. Por las preguntas que dejó abiertas. Y Antoni Ribera dejó muchas.

Y estos avatares comenzaron desde su juventud. Vivió momentos de la historia catalana que hoy parecen repetirse, también la triste Guerra y la humillación pública de algunos que se proclamaban sus amigos. Participó de la política, siempre inquieto por lo que creyó justo.

Quizá por eso, 25 años después de su muerte, seguimos hablando de él. Porque algunas personas desaparecen físicamente, pero permanecen en las preguntas que ayudaron a formular.


De izquierda a derecha: Miguel Ángel del Puerto, Alberto Guzmán y Antoni Ribera, durante un encuentro sobre misterio organizado por EDENEX en 2001.
De izquierda a derecha: Miguel Ángel del Puerto, Alberto Guzmán y Antoni Ribera, durante un encuentro sobre misterio organizado por EDENEX en 2001. Foto: A.Guzmán.

25 años después

Hoy, 24 de septiembre de 2026, Sant Feliu de Codines, Barcelona y quienes formaron parte de aquella generación de investigadores recuerdan que han pasado 25 años desde la muerte de Antoni Ribera.

Veinticinco años desde que aquel «Viejo Dinosaurio» dejó de contestar cartas, de escribir libros, de hablar de OVNIs, de sumergirse en el mar de sus recuerdos y de abrir conversaciones interminables sobre aquello que todavía no comprendemos.

Pero su legado permanece. Permanece en sus libros. En sus traducciones. En sus fotografías. En sus amigos. En sus discípulos. En las generaciones de investigadores que vinieron después. Y también en los archivos de EDENEX, donde todavía podemos encontrar las imágenes y testimonios de aquellos últimos homenajes.

Porque hubo un tiempo en que Antoni Ribera estuvo físicamente delante de nosotros. Y hoy, un cuarto de siglo después, solamente podemos hacer una cosa: recordarlo.

Gracias, Don Antonio. Donde quiera que esté… GRACIAS.

Alberto Guzmán


Fuentes y documentación

  • Archivo Histórico de PARES – Ministerio de Cultura: datos biográficos y fechas de nacimiento y fallecimiento de Antonio Ribera Jordá.
  • Gran Enciclopèdia Catalana: trayectoria literaria, submarinismo, ufología y actividad cultural de Antoni Ribera.
  • Ajuntament de Sant Feliu de Codines: información sobre el Año Ribera, su residencia en la localidad y los actos de homenaje de 2021.
  • EDENEX – Jornadas Ufológicas Homenaje Antoni Ribera: crónica del homenaje celebrado el 16 de octubre de 2021 y documentación sobre la relación de Ribera con EDENEX.
  • EDENEX – Encuentros Ufológicos In Memoriam Antoni Ribera: documentación sobre el homenaje de 2001 y la jornada prevista en Sant Feliu de Codines con motivo del centenario.

Alberto Guzmán, en Cádiz a 15 de Enero de 2020 y en Málaga, el 24 de Septiembre 2026.


Enlaces recomendados:

Amplio artículo de Javier Sierra (nuestro sincero agradecimiento) https://www.javiersierra.com/biografia/periodismo/mis-personajes/antonio-ribera/

Página homenaje a del Ayuntamiento de Sant Feliu de Codines https://www.santfeliudecodines.cat/actualitat/noticies/2020/01/15/sant-feliu-de-codines-celebra-com-l-any-ribera-en-record-del-centenari-del-naixement-de-l-insigne-escriptor-antoni-ribera


 

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